La Macarena
Te tomará unos 5 minutos leer este artículo

El crecimiento de La Macarena comenzó a sentirse cuando se digitalizaron los procesos con la asesoría de Comfama, cuando las y los recolectores salían a tiempo a sus casas y la operación crecía.

Al final de cada cosecha, cuando los recolectores ya habían regresado a sus casas, Daniela seguía frente a una mesa llena de planillas. Los camiones esperaban para salir y bastaba un dato mal registrado para tener que revisar hojas, rehacer cuentas y sumar otra vez los kilos recogidos durante el día. Muchas veces su jornada terminaba entrada la noche.

Lo que había funcionado durante años para una finca pequeña empezó a mostrar sus límites cuando La Macarena creció hasta alcanzar cerca de cien hectáreas dedicadas a la producción de aguacate.

“Sentimos que el control se nos estaba saliendo de las manos”, recuerda Víctor Yepes, gerente de la empresa. Registrar las cosechas, pesar la fruta y consolidar la información tomaba cada vez más tiempo. Los datos llegaban tarde y planear la operación se hacía más difícil.

La Macarena decidió entonces digitalizar su gestión agrícola. La inversión generaba dudas y también preocupaba que algunos trabajadores no se adaptaran a las nuevas herramientas. Un primer piloto mostró que el conteo podía hacerse más rápido, el pesaje con mayor precisión y la información estar disponible casi de inmediato.

Como empresa afiliada, La Macarena conoció la posibilidad de recibir acompañamiento de Comfama durante la implementación del sistema Sofía Gestión Agrícola que atendía no solo los requerimientos normativos, también las buenas prácticas agrícolas, el control de rendimientos y la gestión de cosecha.

“Nunca nos sentimos solos. Siempre hubo alguien dispuesto a responder una llamada o ayudarnos a resolver cualquier dificultad”, cuenta Víctor.

Actualmente la empresa puede seguir la cosecha mientras ocurre, saber cuánta fruta irá al mercado nacional, cuál será exportada y cuánto producto permanece en la finca. También puede calcular mejor la cantidad de trabajadores que necesita durante cada temporada.

El cambio también se nota en el horario de Daniela. Ya no termina a las ocho de la noche. Sale alrededor de las cuatro y media de la tarde, junto con el resto del equipo administrativo.

“Eso nos alegra mucho”, dice Víctor. “La tecnología nos ayudó a ser más eficientes, pero también les devolvió tiempo a las personas”. Al final, ese era uno de los resultados que más esperaban. Ahora, cuando termina la cosecha, Daniela también puede cerrar su jornada.

35 empresas de Antioquia han recibido acompañamiento este año del programa Fomento y Desarrollo Empresarial de Comfama.

¿Cómo puede la tecnología ayudar a que una empresa crezca sin extender la jornada de quienes trabajan en ella?

Etiquetas:

Fomento y Desarrollo Empresarial ComfamaDigitalización de procesos agrícolasGestión Agrícola ComfamaCasos de éxito empresas Antioquia

Suscríbete a nuestro boletín y mantente actualizado.

He leído y acepto los términos y condiciones

La Revista Comfama es un medio de comunicación educativo, de circulación gratuita, que tiene como objetivo generar conversaciones sanas y constructivas que transmitan valores positivos a través del poder del ejemplo y las historias.