Otras maneras de nombrar el ahorro (y acercarnos a él sin miedo ni culpa)
Te tomará unos 5 minutos leer este artículo

El dinero no solo se organiza con números, también con palabras. A veces, cambiar la forma de nombrar el ahorro es el primer paso para dejar de verlo como una renuncia y empezar a entenderlo como un acuerdo.

Planeación:

Conversación anticipada. Hablar hoy para no improvisar mañana, especialmente en familia.

Presupuesto:

Mapa del mes. Sirve para saber por dónde vas y no perderte, más que para prohibirte cosas

Fondo de emergencias:

Colchón de respaldo. Un apoyo que no siempre se ve, pero se agradece cuando algo se sale del plan.

Educación financiera:

Aprender a vivir con el dinero. No es volverse experto, es entender lo suficiente para vivir con más tranquilidad

Orden financiero:

Dormir un poco mejor. Cuando las cuentas se entienden, el descanso aparece.

Consumo consciente:

Gastar mejor, no menos. Elegir con intención lo que suma bienestar y soltar lo que no.

Meta financiera:

Futuro con nombre propio. Cuando el ahorro tiene un para qué, deja de doler y empieza a tener sentido.

Ingreso:

Punto de partida. No define tu tranquilidad por sí solo; lo importante es cómo lo usas.

Ahorro automático:

Piloto automático del cuidado. Una forma de pensar en el mañana sin depender solo de la fuerza de voluntad.

¿Qué decisión pequeña de hoy podría darte más tranquilidad?

Etiquetas:

Fondo de emergenciasConsumo conscienteAhorro automáticoPresupuesto familiarEducación financieraEducación financiera

Suscríbete a nuestro boletín y mantente actualizado.

He leído y acepto los términos y condiciones

La Revista Comfama es un medio de comunicación educativo, de circulación gratuita, que tiene como objetivo generar conversaciones sanas y constructivas que transmitan valores positivos a través del poder del ejemplo y las historias.