¿Universidad o formación técnica para el trabajo?

Una entrevista paralela a dos jóvenes que eligieron caminos diferentes de educación para el trabajo.

 

Juan Diego tiene 22 años, es técnico en operación de eventos y tecnólogo en organización de eventos, sueña con realizar festivales, reuniones y pasarelas. En la actualidad no ejerce lo que estudió.

Carlos tiene 25 años, es periodista y estudia una maestría, se ve en el futuro como profesor de planta en una universidad.

Uno de ellos cree que con su formación técnica ya concluyó su paso por la academia, el otro, en cambio, cree en la universidad y anhela quedarse entre las aulas toda la vida. Rutas distintas mediadas por un factor común: educarse para progresar.

¿A qué se dedican hoy?

Juan Diego: Trabajo en confección en la empresa de mi familia. Antes era coordinador de eventos de una cadena de hoteles y restaurantes, pero, por la pandemia, el sector ha estado en crisis, por eso empecé a aprender sobre el mundo textil, todo me lo ha enseñado mi mamá.

Carlos: Trabajo en Medellín en la Cabeza, un proyecto de la Secretaría de Juventud y estoy en primer año de la maestría en Ciencias Políticas. Acabo de ganarme una beca para una maestría en Criminología internacional en Alemania.

¿Lo que estudiaron les ha servido para su trabajo actual?

JD: Las cualidades que más se pulen en la técnica son autogestión, proactividad, y trabajo bajo presión. Estas son habilidades que se necesitan en el oficio de la confección. Lo más importante que la técnica me dejó es la experiencia.

C: Hay una ruta trazable en ese camino que han seguido mi formación y mi desempeño profesional. A fin de cuentas, bajo este sistema, hay muchas cosas que no puedes hacer sin un diploma.

¿Alguna vez les dijeron que estudiar en la universidad ya no sirve?

JD: Sí, muchas veces, en mi familia no hay profesionales, son comerciantes o conductores que empezaron a trabajar desde muy jóvenes. Me inculcaron un oficio para ayudar a la familia.

C: No es que la gente diga exactamente que no sirva (al menos no toda), sino que mi generación es, en general bastante pesimista, no tenemos muchos motivos para ser optimistas. Nos cuesta encontrar empleo con pregrado, con maestría o con doctorado. Y ni hablar de que ese empleo nos guste, nos pague bien y nos permita progresar hacia donde queremos hacerlo. Esos casos son la excepción y no la regla.

¿Les han dicho que para progresar hay que estudiar grados y posgrados?

JD: Mi madre siempre me aconsejaba y me decía que para tener un buen futuro había que estudiar. Ella era de las pocas personas en la familia que creía en el estudio, aunque no estudió, siempre lo quiso. Me decía que estudiara lo que quisiera, cualquier cosa, no tenía que ser profesional ni nada.

C: «Hay que estudiar para ser alguien en la vida», decían los profesores del colegio. Me parece que eso no tiene nada que ver. Depende de tus intereses. Conozco gente que no estudia y que le va bien.

Juan Diego, ¿alguna vez consideraste estudiar un pregrado?

JD: Sí, consideré Historia, Música, Comunicación Social, pero las descarté porque cada una la estudio y la voy puliendo día a día, sea tocando la guitarra o leyendo. Siempre trato de estar informado y aprender.

Carlos, ¿consideraste una técnica o tecnología?

C: Jamás lo consideré. La familia, la sociedad en la que uno crece lo empujan a estudiar es un pregrado.

Juan Diego, ¿estudiarías una carrera profesional?

JD: No, porque no hay más escalafones en lo académico que se orienten hacia los eventos como tal. Estudiaría otra técnica, para fortalecer el negocio de mi familia, algo enfocado en el diseño digital porque en el trabajo textil muchas veces necesitamos diseñadores para disminuir procesos de elaboración del producto final.

Carlos, ¿estudiarías una carrera técnica?

C: Haría una carrera técnica, pero no con ánimos de ejercer, sino por hobby, como el barismo, o para profundizar conocimientos en ciertos programas de edición que me sirvan para mi trabajo de producción periodística y de investigación.

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Dos reflexiones del profesor Moisés Waserman publicadas en El Tiempo.com, frente a un debate generado en redes sociales por una declaración de un influenciador que manifestaba que el estudio no era la única forma de salir adelante. Como el profesor Waserman, en Comfama creemos que la educación, técnica o profesional, es clave para entendernos mejor como sociedad, ¿tú que opinas?.

«En donde sí tienen un papel central los estudios es en el éxito colectivo. Hay una fuerte relación entre los niveles de estudio de un país y su desarrollo social, sus programas de bienestar, los bajos niveles de mortalidad infantil y de crimen, la creatividad empresarial, la calidad de los servicios de salud, en fin, todo lo que hace la vida amable».

«La gente educada tiende (no siempre es verdad, pero sí con significativa frecuencia) a ser más tolerante, a entender mejor al otro, a comprender el sentido de las normas que generan la convivencia pacífica».

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¿Podemos transitar distintos caminos para llegar a la misma meta? ¿Cómo le das valor a cada una de tus decisiones?

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