Trascender el miedo a la muerte

Trascender el miedo a la muerte

Juan Mosquera Restrepo

Escritor y comunicador social

“¿Temerle a la muerte? No, gracias. Daría más miedo la inmortalidad. La suma de días repetidos sin ningún reto porque hoy es igual que mañana o que el año que viene, porque nunca se acaba nada. La certeza de la muerte le da sentido y propósito a la vida. Suele confundirse el miedo al dolor con el miedo a la muerte ¿sufriré mucho al irme? Le temes al cómo, a la forma en que se  apagará la vela, más que a la nada o al todo del después.

La muerte nos hermana y nos iguala como solo lo hace el primer llanto del recién nacido. Ha estado antes que nosotros y lo estará después. Tan natural. Hay que tener cuidado, que el miedo a la muerte no se convierta en miedo a vivir porque te inmoviliza. La muerte conoce mi nombre y el tuyo, nos acompaña como lo hacen las certezas. No hay que temerle tampoco a la salida del sol”.

Natalia Campo Herrera

Abogada

“En el tránsito por esta vida he tenido la fortuna de encontrarme con Dios. Sé muy bien que me acompaña cada día y que me prepara una morada en la vida eterna, junto a él. Por eso, para mí, la muerte es solo una puerta, una posibilidad que me conduce al encuentro con el amor mismo, aquel que todo lo espera y que no escatimó en dar su vida por dármela a mi vida en abundancia. Me impulsa la inmensa curiosidad por conocer la realidad que me espera y la certeza de estar a su lado”.

Javier Zapata Cuartas

Deportista, Guinness Récord Bike Trial

“Respeto, no temor. Esa es mi mirada de la muerte, pues es lo único que tenemos seguro los seres humanos. Para mí como deportista profesional, los actos o trucos sobre la bicicleta son una oportunidad de crecimiento y aprendizaje en los que debo controlar varios factores para sortearla. El miedo o, más bien, la adrenalina es necesaria y positiva, ya que me impulsa a cuidarme con responsabilidad y a estar 100% alerta cuando me enfrento a uno de estos equilibrios sobre el borde de un edificio a más de 200 metros de altura: se produce un cosquilleo como el que se siente cuando se va a presentar un examen muy importante. El respeto a esos desafíos me mantiene vivo. No le temo a la muerte porque es el curso natural de la existencia, por eso cuando llegue estaré tranquilo para recibirla con amor”.

Guillermo Uribe Restrepo

Músico y docente

“La muerte es parte natural de la existencia: un ciclo con principio y fin. Debemos tenerla tan presente y debería ser tan cotidiana como la vida misma porque hace que vivamos cada minuto como si fuera el último. No existe noche sin día o calor sin frío, todo en el Universo está en equilibrio y, por eso, también somos muerte. Creo que nuestro temor es a lo desconocido, a lo que no podemos controlar ni evitar, y por eso asociamos la vida con celebración y la muerte con desgracia, cuando ellas son solo dos puntas de un mismo camino. Quien teme morir, también teme vivir. Aceptar y abrazar la muerte tanto como a la vida: esa es mi convicción”.

Andrés Vergara Aguirre

Escritor y docente universitario

“¿Y por qué temerle a la muerte? Pienso, como el escritor, guionista y director de cine español Albert Espinosa, que “no hay que tener miedo a la muerte, sino a vivir sin intensidad”. Más que miedo a la muerte, me asusta dejar de vivir, con todo lo que ello implica.

Cuando llegue mi muerte, “¡y el día esté lejano!”, como dice Porfirio Barba Jacob en su poema “Futuro”, donde nos recuerda que somos apenas “una llama al viento”, quisiera poner en práctica el consejo del escritor Edgar Allan Poe, cuando afirma que “A la muerte se le toma de frente con valor y después se le invita a una copa”. Y al pensar en esa imagen, recuerdo la película “El lado oscuro del corazón”, de Eliseo Subiela, donde la muerte aparece representada como una hermosa dama de labios rojos. Así deberíamos recibir a la muerte, como a una amiga con la que salimos a tomarnos la última copa, después de habernos pasado todos y cada uno de nuestros días de fiesta con la vida”.

José Daniel Londoño Jaramillo

Psicólogo

“El ser humano desde su capacidad no solo racional, sino trascendental, se ha diferenciado de la raza animal en la comprensión que tiene de su finitud. Precisamente, es el temor a la muerte uno de los sentimientos que más aflora en los pacientes pero, sin duda, es una realidad biológica que debe enfrentarse.

Ese temor está asociado al desapego a la vida, a la manera en la que generamos vínculos con una persona, con un trabajo, con las cosas materiales o con la vida misma. Pero ¿quién que se haya desapegado a algo no ha obtenido algo mejor? A veces solo experimentamos lo que es libertad cuando soltamos una idea y adoptamos otra y ¿qué tal si viviéramos creyendo que la vida alcanza su clímax cuando se enfrenta a la muerte?, cuando se cierra el libro y podemos decir “Mi cuerpo ya no estará, pero seguiré habitando en el recuerdo de muchos”. La muerte no es soledad, ni olvido, si la reconociéramos como la oportunidad de dejar huella, el miedo tomaría un nuevo lugar”.

“Señora Muerte que se va llevando
todo lo bueno que en nosotros topa!…
Solos —en un rincón— vamos quedando
los demás…¡gente mísera de tropa!
Los egoístas fatuos y perversos
de alma de trapo y corazón de estopa…”.
Señora muerte, León de Greiff

¿Vives con la certeza de que algún día morirás?, ¿qué tipo de existencia estás llevando?, ¿temes vivir?

Etiquetas del contenido
, , ,

1 Comment

  • Para mi la muerte es un camino más sin la materia. Haya encontraré lo que cosechó a casa en vida trató de llevar una vida con amor y mucha humildad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Juan Mosquera Restrepo Escritor y comunicador social “¿Temerle a la muerte? No, gracias. Daría más miedo la inmortalidad. La suma de días repetidos sin...
" />