Más allá de los mitos: sindicalismo, derecho y deber democrático

ilustración manos sosteniendose
A ninguna persona que se retire de una empresa o sea despedida le pueden entregar cartas laborales haciendo referencias a su actividad sindical.
Una noble labor convoca a los sindicatos del mundo: ser parte de la democracia como garante de las leyes laborales y como puente entre empresas y empleados.

“No sirven para nada”, “Son violentos”, “Están llenos de trabajadores perezosos”… ¿qué otras cosas has escuchado sobre los sindicatos? Lo justo es ir a la base del asunto y recordar que estas asociaciones laborales tienen un fin: la defensa de los derechos de los trabajadores y su desarrollo pleno, lo que a su vez repercute en la sostenibilidad de las empresas. Es por ello por lo que la Constitución Política de Colombia, Artículo 39, ampara las asociaciones de este tipo con base en un derecho fundamental: que empresas y trabajadores puedan conformar sindicatos sin intervención del Estado. Eso sí, sujetos al orden legal y a los principios democráticos.

Dos protagonistas

Los sindicatos dan visibilidad a los trabajadores como actores sociales de primer orden y les confieren un papel dentro del fortalecimiento de la democracia. Así lo entiende Gerardo Sánchez Zapata, secretario adjunto de la Confederación General del Trabajo (CGT) de Antioquia.

“Es una actividad que, siendo noble y grandiosa, es estigmatizada por posiciones internas que no favorecen el diálogo y la concertación,
dificultándole jugar el papel clave que le corresponde en el mundo del trabajo”, dice Gerardo, quien considera que ha crecido personal, familiar y profesionalmente en su gestión sindicalista.

Rubén Darío Gómez Hurtado, presidente de la CGT de Antioquia, ha adquirido aprendizajes similares. Según dice, evitar conflictos laborales mediante el diálogo y la concertación ha sido uno de sus mayores logros. Este camino recorrido le permite dejar un mensaje para que las nuevas generaciones resguarden el espíritu sindical: “que sean guardianes de las garantías que adquieren los trabajadores a través de las negociaciones de pliegos de peticiones y de lo que nos brindan las leyes laborales”.

“¿No sirven para nada, son violentos, están llenos de trabajadores perezosos?”. La realidad muestra que la naturaleza propia del sindicalismo es el bienestar de los trabajadores, lo que en últimas fortalece nuestra democracia.

¡Celebremos su existencia!

Gerardo y Rubén son fundamentales en el crecimiento de Comfama por su labor como representantes de los trabajadores ante el Consejo Directivo, junto a Juan Carlos Ospina González y Henry Vélez Osorio.

 

Fuentes: Constitución Política Colombiana, Asociación de empleados de Suramericana.

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Una noble labor convoca a los sindicatos del mundo: ser parte de la democracia como garante de las leyes laborales y como puente entre empresas y empleados.
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