Siete de cada diez migrantes venezolanos también son colombianos

conecta con tu familia
El domingo es el día en que se conectan como familia. Caminar las calles de Colombia es uno de sus pasatiempos.
Cuando hay amor, el pasaporte no existe.

María Gabriela, la madre, venezolana; Cristian Alejandro, el padre, colombiano…fruto de su amor, Misael Alejandro y Sara Gabriela; colombianos y al mismo tiempo venezolanos… juntos conforman la familia Díaz Materano.

Dicen que para ser libre hay que desearlo, esa fue la premisa que impulsó a Cristian y a María Gabriela a enfrentarse a lo que más les dolía, salir de Venezuela; lo hacían con una convicción, libertad para sus hijos.

La decisión no parecía fácil, allí tenían todo, lo habían construido con años de esfuerzo: casa propia, empleos estables y el amor de vecinos y familiares. Quedarse implicaba un dolor aún más grande, esperar lo inevitable, presenciar cómo un país se desmoronaba ante la mirada atónita de sus habitantes.

El 11 de noviembre de 2015 partió un vuelo proveniente de Maracay con destino a la ciudad de Medellín. En él viajaba la familia Díaz Materano con una sola promesa que no pensaban incumplir: permanecer unidos.

Familia Díaz Materano, colombianos y venezolanos.

A diferencia de la mayoría de los venezolanos, a esta familia la esperaban los padres de Cristian, paradójicamente, él, como muchos otros colombianos, emigró años atrás a Venezuela huyendo de la violencia.

Es así como Cristian y sus dos hijos comparten doble nacionalidad, de hecho, según la Cancillería en su informe Radiografía de venezolanos en Colombia, siete de cada diez personas que emigran de Venezuela a Colombia, son colombianos, tres nativos y cuatro de doble nacionalidad.

Por su parte, María Gabriela, aunque posee permiso de trabajo aún está a la espera del documento que reafirme que, al igual que su familia, es colombiana y venezolana, tal vez no de sangre, pero sí por convicción.

¿Regresar a Venezuela? Siempre es la pregunta que queda para quienes dejan su tierra, pues el sentimiento de extrañar lo que se tuvo sigue latente.

Hoy para ellos, la respuesta es contundente y el futuro prometedor, están en Colombia, se sienten tranquilos, tienen empleos estables y trabajan por un mejor futuro para sus hijos.

La familia Díaz Materano tiene propósitos claros: volver a tener una casa propia, pero esta vez en el país que les abrió las puertas y los vio renacer.

Cristian y sus dos hijos comparten doble nacionalidad, de hecho, según la Cancillería, siete de cada diez personas que emigran de Venezuela a Colombia, son colombianos, tres nativos y cuatro de doble nacionalidad.

Regresa: Venezolanos en Comfama

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cuando hay amor, el pasaporte no existe.
" />