Reimaginar nuestras vidas en forma de un arcoíris

Reimaginar nuestras vidas en forma de un arcoíris

¿Qué hemos aprendido de estos días? La construcción de un buen presente nos invita a pensar en un futuro diferente. Desde los preescolares Comfama confiar en un mundo mejor es un camino que empieza hoy.

 

Se necesita de una danza para que exista un arcoíris. En ella bailan la luz, las gotas del agua y el aire, una unión tan poco usual que, cada que se presenta, tiene el poder de asombrarnos. El arcoíris aparece después de la lluvia y es por esta razón que solemos relacionarlo con la esperanza.

Ana Belén Suárez, personera del preescolar de Comfama en Caldas, todavía no entiende muy bien el fenómeno físico que hace que nuestros ojos puedan ver estos siete colores a través de la refracción solar. Pero, lo que sí tiene claro es que en esa mezcla perfecta de rojo, naranja, amarillo, verde, azul claro, azul oscuro y violeta, se esconde un poder vibrante que nos invita a pensar en la energía de lo que vendrá. A reimaginarnos desde la posibilidad.

A sus cinco años, Ana ya nos entrega lecciones de vida. Preocupada por la separación física de las personas en estos días de cuarentena, tuvo una conversación con su profesora. Silvia Jannette Rojas, en la que le propuso una idea que buscaba movilizar a sus compañeros.

Fue así como todos recibieron un mensaje, vía video, de parte de esta valiente líder. «Buenos días, mi nombre es Ana Belén, soy la personera del preescolar y espero que ustedes hagan este arcoíris y lo peguen en sus ventanas como una señal de esperanza», decía mientras sostenía su dibujo.

 

Su madre, Jenny Liliana Escobar Pérez, y su padre, Luis Alberto Suárez, quienes por estos días apoyan las labores de sus profesoras, fueron sus cómplices en la difusión del video. Comenzó a rotar. Niños, niñas, profesoras, madres, padres, hermanos, primas, tías,  familiares y amigos apoyaron la idea y los arcoíris comenzaron a aparecer en ventanas, puertas y balcones. Incluso, traspasaron fronteras y uno de ellos llegó hasta Estados Unidos, cada uno con su estilo, cada uno con sus mensajes.

«En mi casa hay luz y esperanza”», escribió Isaac Castaño, para recordarnos que en la oscuridad, la luz siempre encuentra sus rendijas. «Esperanza, amor y mucha fe, #MeQuedoEnCasa», expresó la familia Rojas Rojas. «Todo va a ir bien», fue el mensaje que nos llegó desde Estados Unidos.

 

 

Más de 210 familias, ya no solo de Antioquia sino también del mundo, se han unido a este reto que incluso propuso un hashtag: #ArcoírisDeEsperanza. Al correo de Comfama y a los grupos de WhatsApp que tienen las profesoras para estar en contacto con sus alumnos, aún siguen llegando los mensajes.

Por estos días donde debemos reimaginarnos, rediseñarnos y reinventarnos, se hace más necesario que nunca escuchar la voz de nuestros niños, comprender sus ideas y seguir sus ejemplos, pues en ellos podremos encontrar una conexión verdadera con el mañana.

¿Te sumas a este mensaje de esperanza? Dibuja un arcoíris con tu familia o tus amigos y compártelo en redes sociales usando la etiqueta #ArcoírisdeEsperanza.

En tiempos de crisis reimagina el futuro y comparte tu #ArcoírisdeEsperanza.

¿En vez de tristeza compartes esperanza?

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¿Qué hemos aprendido de estos días? La construcción de un buen presente nos invita a pensar en un futuro diferente. Desde los preescolares Comfama...
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