¿Por qué conversar acerca de la menstruación?

Cortesía de la artista bogotana Luz Ángela Lizarazo

De la menstruación hay que hablar para transformar las interpretaciones sociales que se tienen acerca de ella y poder vivirla: sana, positiva y asertivamente.

Princesas Menstruantes es un proyecto latinoamericano de educación menstrual que coordina Carolina Ramírez, con ella conversamos acerca de cómo resignificar la relación con el cuerpo, la sangre y el ciclo menstrual.

Esta iniciativa tiene tres frentes de trabajo: la comercialización de materiales literarios y pedagógicos. Una línea social y política para llegar a las periferias y comunidades. Un tercer frente pedagógico con talleres para educadoras menstruales.

¿Por qué es necesario que la menstruación sea parte de una conversación pública?

La menstruación ha sido usada como una estrategia de control y opresión hacia las mujeres, las niñas y las personas que menstrúan; de este modo, ha aportado al hecho de que tengan menos confianza en sí mismas. La menstruación y la forma como se vive este ciclo tiene unas implicaciones en la construcción de la identidad. Por eso es necesario conversar en lo público, y en lo privado para así transformar las interpretaciones sociales que tenemos en torno a la menstruación, para vivirla más sana y asertivamente.

¿Qué es vivir la menstruación de forma consciente?

Para mí es vivirla con información clara y asertiva, que además sea emancipadora y que esté libre del discurso biomédico, higienista y reproductivista. Que se le puedan entregar otros atributos más allá de la fertilidad.

También es gestionar el sangrado de forma autónoma, contar con los elementos necesarios. Escuchar el cuerpo y tener herramientas para monitorear la salud y el bienestar de cada ciclo. Y por supuesto, allí hay una correspondencia con el componente ambiental y es reconocer la implicación que tiene también este proceso en la Tierra. En resumen, es entender la menstruación desde lo psicosocial, emocional, político, espiritual y ambiental.

¿Cuál es la función de la educación menstrual?

Lo principal es transformar las narrativas que se han creado alrededor de la menstruación. Cuando se logran crear otros relatos y otras formas de verla, estamos generando bienestar menstrual. Si bien es muy importante dar a conocer otros elementos para la gestión menstrual, el tema central debe estar enfocado en promover autonomía y autoconocimiento para transformar cómo percibimos
la menstruación y el ciclo en general.

¿Cómo trascender de la visión estrictamente reproductivista de la menstruación?

El tema es que una no queda embarazada cada 28 o 36 días (lo que dura el ciclo menstrual), esa no es nuestra cotidianidad. Lo que sí es un hecho es que constantemente estamos ovulando. Hay varias autoras, entre ellas Lara Briden, que plantean que más importante que menstruar es ovular, de hecho, menstruamos porque ovulamos. Además, dice que la única función de ovular no es fecundar y que este proceso tiene beneficios hormonales, en los huesos, la piel y demás órganos. Es una forma de decir que no somos eventos fallidos cada periodo menstrual por el hecho de no fecundar un óvulo. Somos mucho más.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

De la menstruación hay que hablar para transformar las interpretaciones sociales que se tienen acerca de ella y poder vivirla: sana, positiva y asertivamente....
" />