Por el gusto de discutir

Para quienes les gusta debatir y quieren hacerlo mejor hay espacios de entrenamiento y competencia: los clubes y ligas de debate. En Colombia hay diez.

En la película The great debaters, basada en hechos ocurridos en los años 30 en Estados Unidos, un maestro inspira a cuatro jóvenes estudiantes negros a formar un equipo de debate y a participar en un campeonato interuniversitario. Mediante ejercicios de investigación y retórica, les enseña que, a través de la discusión de ideas, el buen uso del idioma, el control de las emociones y el reconocimiento del poder que tiene la palabra, es posible abrirse camino.

El momento más emocionante de esta historia es cuando, en la competencia final, el grupo se enfrenta a los campeones de la Universidad de Harvard. Son los tiempos de la segregación racial estadounidense y es la primera vez que un equipo de negros pisa esa institución para participar en una actividad argumentativa. Allí, discuten el ejercicio de la desobediencia civil. El equipo de los protagonistas defiende el derecho de ejercerlo, tomando como ejemplo el caso de Gandhi —el ideólogo de la no violencia—, mientras que sus contrincantes argumentan la posición contraria. El argumento final de los protagonistas es contundente: “San Agustín dijo: ‘una ley injusta no es ley’, lo que significa que los negros tienen el derecho e incluso el deber de resistir con violencia o desobediencia civil. Ustedes pueden rezar, yo elijo lo último”.

En 2008, inspirado por esta película, el entonces estudiante de Derecho, Carlos Parra, fundó la Liga Colombiana de Debate. Una asociación que busca promover el gusto por el debate competitivo, basado en el buen trato, el respeto, la tolerancia, las ideas argumentadas y la promoción de la consciencia crítica.

Según Parra aprender a debatir “es igual a practicar un deporte, pero en el campo académico. Así como lo hacen quienes están en un club de fútbol o ajedrez, aquí la gente se ejercita de manera regular, tienen un entrenador y participan en competencias”.

Los participantes de la Liga se reúnen en torneos amistosos de corta duración para entrenarse junto a otros grupos universitarios del país. Esta práctica ha permitido que el nivel del debate competitivo en Colombia aumente al punto de convertirse en uno de los mejores de hispanoamérica. Además, ofrecen cursos virtuales, acompañan instituciones educativas en la implementación del debate como herramienta de aprendizaje y de discusión en la vida cotidiana, y gracias a su labor, han creado una red de grupos de este tipo en el país y en Latinoamérica.

Respecto a la técnica, el debate se aborda a partir de una estructura establecida. Y aunque existen diferentes formatos como el Karl Popper, Policy, American Parlamentary y World Schools; en nuestro país seguimos el de Parlamentario Británico, donde hay cuatro parejas, dos que representan al “gobierno” y dos a la “oposición”.

Carlos enfatiza en el rol pedagógico de este tipo de ligas y clubes: “Nuestro reto es entender que el debate no es una amenaza porque cuestione cosas que normalmente no se cuestionan. Nosotros asumimos el conflicto no como una amenaza, sino como una oportunidad de formar personas críticas y pensantes”.

Después de 11 años trabajando con este programa, Carlos ha sido testigo de cómo estos grupos de debate tienen la capacidad de transformar a las personas, y con la misma pasión que tenía cuando comenzó, sigue trabajando: “Nosotros no creemos que el debate per se cambie el mundo, sino que cambia a personas que tienen la posibilidad de cambiar el mundo”, afirma. Por eso, el propósito de la Liga es que este no sea un ejercicio inútil, “queremos que las personas empiecen a asumir sus debates de la vida de manera constructiva, y que la misma diferencia de pensamiento, nos lleve a mejores soluciones”.

Libros y películas para conocer más sobre el debate

El gran debate, Denzel Washington, película.

12 hombres en pugna, Sidney Lumet, película.

Cuestión de honor, Rob Reiner, película.

Philadelphia, Jonathan Demme, película.

La argumentación, Christian Plantin, libro.

Diálogos, Platón, libro.

La teoría de la acción comunicativa, Jurger Habermas, libro.

 

“Quien argumenta, puesto que gusta del examen crítico, manifiesta sus capacidades en el debate de ideas, donde las opiniones se confrontan, encuentran objeciones y se refutan”.

Christian Plantin

La argumentación 

Fuente: Diego Duarte de su libro Manual de formación en debate competitivo PreCMUDE.

¿Sueles enfrentar tus argumentos con los de otros?, ¿qué has aprendido de este ejercicio?

 

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Para quienes les gusta debatir y quieren hacerlo mejor hay espacios de entrenamiento y competencia: los clubes y ligas de debate. En Colombia hay diez.
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