Lo femenino y el poder animal en la obra de Luz Lizarazo

Artista Luz Ángela Lizarazo. Foto: Federico Bottia
Artista Luz Ángela Lizarazo. Foto: Federico Bottia

El poder y la potencia de la naturaleza humana son el origen y el destino de la obra de Luz Lizarazo. Durante más de 30 años ha escarbado profunda y especialmente la naturaleza femenina.

Su expresión, intención y atención han estado centradas sobre “lo femenino” donde ha querido insistir tercamente. «Hablar de lo femenino es incómodo y en un país en guerra no era lo más importante, muchas veces. Pero para mí lo femenino siempre ha sido una fuerza vital sobre la que he puesto mi mirada».

Esta artista bogotana de 55 años se ha dedicado a examinar el cuerpo intensamente y más allá de la corporalidad, todo lo que nos sostiene como seres humanos: nuestra conciencia, nuestra mente y todas nuestras fuerzas internas. Observa la naturaleza para hablar de la fuerza que se impone por encima de la vida.

En nuestra más reciente edición de Revista Comfama la artista comparte con nosotros algunas de sus obras y quisimos hablar con ella sobre estas.

La creación de los Astros – Mito desana

El mundo intermedio, La creación de los Astros – Mito desana (2019). Luz Lizarazo.

«En un comienzo había dos soles. Uno de ellos decidió tener mujer y creó una propia. El otro sol se puso celoso porque ya no eran ellos dos solos y porque el otro tenía mujer y él no. El que tenía mujer se enteró de los celos del otro sol y que incluso planeaba vengarse, decidió entonces que él se vengaría primero. Se inventó una fiesta a la que invitó a ese otro sol y cuando este llegó, le quitó su tocado de plumas y sus pendientes de oro —que eran los que lo hacían sol—. Inmediatamente este quedó convertido en la luna, desterrado del territorio del sol y con la prohibición de acercarse. Por eso la luna y el sol están separados. Sin embargo, la luna siempre encuentra la manera de encontrarse con el sol de vez en cuando y es cuando suceden los eclipses».

En medio de la investigación para su proyecto Animales de Poder, la artista se encontró en los mitos una inagotable fuente de sabiduría alrededor de la vida, la muerte, la luz, la oscuridad, la mente. Todo. Con un poco de vergüenza reconoció que muchas de estas preguntas las había buscado primero, como muchos de nosotros, en filósofos extranjeros pero que hasta entonces no había estudiado los mitos de nuestros indígenas donde encontró tanto conocimiento.

Las lobas y las insectas

Animales de poder (2017). Luz Lizarazo

Las lobas hacen parte de esta serie que explora la intensa relación entre los seres humanos y los animales, además de la fuerza sanadora de estos últimos. La artista encuentra en los lobos un inmenso poder y una convivencia en manada acompañada de una profunda lealtad. Además, se reconoce seducida por la relación entre los lobos y la luna y cómo esta los dota de una fuerza sobrenatural.

Luz ha trabajado la conciencia de su cuerpo y mente desde 2014 de la mano del kundalini yoga. En medio de una meditación y una experiencia poderosa con un escarabajo, apareció esta pregunta la animalidad, su fuerza y sabiduría. Descubrió que así como hay plantas sanadoras, los animales también tienen este poder de sanarnos y su energía para entregarnos. Se dedicó entonces a dibujar animales con mujeres y cuerpos de estos intervenidos.

«Siento que con nuestra educación nos invitaron a alejarnos de toda esa animalidad que representa además nuestros instintos. En el momento es que nosotros estamos más conectados con esos instintos, tenemos más herramientas para andar en el mundo y somos más completos».

Animales de poder (2017). Luz Lizarazo

En la obra de las insectas la artista continúo su proceso de comprensión de la mano de los insectos y las preguntas que habían iniciado con el escarabajo llevaron a reconocer en este grupo de animales cierta plasticidad, libertad y fluidez que conjugó en el cuerpo femenino.

Soy las niñas (2020)

Aunque esta obra no fue compartida en nuestra última edición, queremos mencionarla porque sintetiza la pregunta por  la cuarentena y lo que esta significó para muchas mujeres en relación con la violencia de género en el mundo entero. Estas mujeres estuvieron obligadas a vivir con sus victimarios 24 horas, durante siete días a la semana. Cuando sale a la luz pública la violación de una niña Embera Chamí de once años, integrante de la comunidad Gito Dokabú, quien fue secuestrada y violada por siete soldados del Batallón de San Mateo en Risaralda, Lizarazo decidió apelar a la fuerza del arte como dispositivo político.

«Me parecía el evento más aberrante de toda la pandemia, decidí que haría una obra sobre ese hecho particular porque no quiero que se nos olvide nunca. Así como las obras tienen el poder de sanar, también tienen el poder de la denuncia y quiero que en 30 años cuando alguien mire ese dibujo y se pregunte qué pasó, se sepa que en el 2020, durante la pandemia, sucedió un hecho tan atroz».

 

 

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El poder y la potencia de la naturaleza humana son el origen y el destino de la obra de Luz Lizarazo. Durante más de...
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