La alegría del espíritu

hombre acariciando un mono
Puerto Nariño, Amazonas.
La magia de viajar reside en interactuar, probar, interesarse genuinamente por las personas y sobre todo en compartir.

Un día, por su cabeza pasó la idea de dejarlo todo e irse a recorrer lugares desconocidos. Recuerda que estaba sentado en la sala de un hospital, mientras aguardaba por una incapacidad médica. Se sentía cansado,
triste y sin ganas de ir a trabajar.

 

Juan José López es ingeniero administrativo de profesión y un viajero de corazón. Tiene un propósito de vida: entender el mundo. Para cumplirlo, tomó decisiones importantes, renunció a su trabajo y se enfrentó a las expectativas familiares. Decidió hacer eso que le alegra el espíritu: viajar.

Dice que todos deberían conocer el Parque Nacional Natural Tayrona, en Santa Marta; el Eje Cafetero y el Amazonas. Internacionalmente, Europa.

Paradójicamente, esas renuncias significaron un nuevo trabajo, de esos que no lo parecen, porque se disfrutan. Fotografiar momentos mágicos alrededor del mundo para compartirlos con más de 72 mil seguidores en su cuenta de Instagram @Juantrotamundos.

Cuando empaca la maleta, lo hace para antojar a quienes lo siguen, para contagiarlos de su ánimo de devorar el mundo, de hacer listas de lugares por conocer, de probar alimentos diferentes, de sentir aromas desconocidos y, por qué no, de enamorarse de una cultura nueva.

 

Lo logra al adentrarse en las tradiciones, costumbres y estilos de vida de las personas de cada destino que visita: desde nadar en las aguas amazónicas rezando para que un Pirarucú, un pez de tres metros, no lo rozara, sentir el amor en el aire mientras se tomaba una champaña de tres euros frente a la Torre Eiffel, elevar un deseo en un globo en La Barceloneta, jugar con un mono aullador en Puerto Nariño o dormir en un árbol en la mitad de la selva.

Inició esta aventura porque quería salir de La Ceja, su pueblo natal; desde niño fue curioso y se interesó por preguntar. Hoy, gracias a sus viajes sabe que es afortunado y valora aquello que tiene, por eso, desde hace dos años recorre Colombia para antojar desde lo propio.

 

A sus 25 años acumula 22 sellos en su pasaporte, suficientes para comprender que no se trata solo de ver y tomar fotos. Por el contrario, la magia de viajar reside en interactuar, probar, interesarse genuinamente por las personas y sobre todo, en compartir.

Juan Trotamundos recomienda visitar los pequeños mercados locales para dejarse sorprender por colores y sabores nuevos. En su caso, recuerda frutas exóticas como el Aguaje, Azaí, Copoazú y el Camu camu en la Amazonía.

Regresa: Viaje 

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La magia de viajar reside en interactuar, probar, interesarse genuinamente por las personas y sobre todo en compartir.
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