El colegio musical de Medellín

niños tocando violín
Los estudiantes del Instituto Musical Diego Echavarría, empresa afiliada a Comfama, reciben doble titulación: Bachillerato Musical y Bachiller Académico.
Entre la naturaleza, bajo uno de los puentes de la vía Las Palmas, en Medellín, existe un colegio musical.

Valentín Alzate Vélez tiene siete años, es alegre y curioso, le gusta jugar y descubrir. Para él, cada día es una nueva aventura que vive en su colegio, el Instituto Musical Diego Echavarría.

La música es el lenguaje universal de la humanidad, a través de ella es posible expresar pensamientos, sentimientos y emociones más allá de un idioma en particular. Eso lo dice la consigna de creación del instituto, que además busca recuperar en la ciudad el valor de las expresiones culturales y de la formación humanista.

La música, igual que las otras asignaciones escolares, se estudia con rigurosidad, por eso en el colegio, desde los primeros grados, se aprenden los instrumentos de cuerda, pasando en años posteriores por la preorquesta y finalizando con el estudio del instrumento en el que cada alumno se quiera especializar. En una semana, por ejemplo, los estudiantes reciben cerca de catorce horas de formación musical.

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La música permite que niños y jóvenes desarrollen valores como la disciplina, la constancia, el rigor, el trabajo en equipo, opuestos a antivalores como el sentido de competencia y la ley del más fuerte, que resultan de un modelo educativo tradicional que ha olvidado su componente humanista. Así lo explica Inés Giraldo, Directora del Instituto Musical.

El conocimiento se adquiere por el asombro y la experimentación”, los lineamientos del enfoque Reggio Emilia, que se aplica en el Instituto Musical Diego Echavarría

Inés Giraldo, Directora del Instituto Musical.

A diferencia de otros colegios, en uno musical no hay una sola filosofía educativa. Los niños y jóvenes aprenden a través de experiencias reales que les originan un aprendizaje real; es por esto que la educación es personalizada, el estudiante es el centro del aprendizaje y con dos maestros por aula descubre y aprende mediante proyectos grupales.

Así aprende Valentín, en su salón de clases, sin decoración, en medias, rodeado de algunos compañeros dialogando sobre cuál ser vivo escogerán para su próximo proyecto, mientras se escucha el sonido de algún violín que suena en un aula cercana.

Regresa: Aprender, jugar, descubrir

3 Comments

  • Buenos días, quiero expresar mi agradecimiento por tal excelente informacion me encanto la del colegio de musica en especial por que siempre me ha gustado y no tuve la oportunidad de realizar ese sueño desde niña ahora soy adulta y tengo una niña de casi dos años por lo cual quisiera que ella pudiera estudiar en esa filosofia tan bonita que es la humanista le vendria excelente poder aprender de esa forma , por loc ual quisiera saber como hago para que ella pueda estudiar alli.

  • Cordial saludo.

    Estoy maravillada con la metodología de enseñanza que utilizan y más por su incorporación de la música lo cual permite preparar a los niños y adolescentes del mañana con mayor índice de competencias y habilidades para la vida.

    Estoy interesada en conocer más de la institución, ya que tengo un niño y un sobrino que son apasionado por la música.
    Por favor enviarme información sobre cómo es el ingreso en esa institución?.
    Gracias.

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Entre la naturaleza, bajo uno de los puentes de la vía Las Palmas, en Medellín, existe un colegio musical.
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