Daniel Samper Pizano, la lectura con humor sí entra

ilustración daniel samper
Es periodista, escritor, abogado e historiador colombiano, creador de más de 30 libros de humor, lleva 45 años escribiendo, sacándole risas a unos y ampollas a otros tantos.

Daniel Samper Pizano tiene un talento innato para el humor, que, mezclado con una academia responsable y rigurosa, es una potente herramienta para hacer pedagogía y encontrar en la realidad “eso” que no se capta a simple vista, pero que entrega datos y da otras miradas. el informador habló con el autor, a propósito de la presentación de su libro Larga y delgada, título 77 de Palabras rodantes.

¿Cómo descubrió su talento para el humor?

En el colegio uno busca momentos, lugares y papeles que van a ser muy importantes a lo largo de su vida. Siempre se encuentra al churro del grupo, al que se clava a estudiar, al vago, y yo era buen futbolista, pero, sobre todo, payaso. Supe que tenía una habilidad para hacer reír; además, más o menos escribía bien. Fue esa conjunción la que me llevó a ser escritor de humor.

¿Cuál es su concepto del humor?

Es un arma ácida para luchar contra la realidad. Yo creo en la capacidad de comunicación de la risa. Me parece que en momentos duros el humor puede ser una manera de dar salida a cosas, de comunicarse y de expresarse.

¿Tiene un referente?, ¿alguna fuente de inspiración?

Uno de mis ídolos es el humorista brasilero Millôr Fernandes. Él tiene una frase que define perfectamente lo que ocurre cuando se aplasta el humor en una sociedad cerrada y con un gobierno totalitario: “La mordaza aumenta la mordacidad”.

Usted tiene muchos seguidores entre el público joven, ¿cuál es la clave?

La posibilidad de reírse con otro une. A mí me encantan, en general, las personas con humor, pues creo que eso les permite una comunicación distinta. Supongo que lo mismo pasa con los jóvenes. Ellos aman el humor, se comunican con él. Las columnas, por ejemplo, mueren en 24 horas, pero el humor tiene la capacidad de preservación y no envejece fácilmente.

Muchas batallas se libran con educación, con lectura, ¿qué les dice a las nuevas generaciones?

Lo único que da formación es el libro. Es un gran compañero, pero es exigente. Da peso, solidez y ofrece mil posibilidades. Si uno se vuelve su amigo, ya no lo deja y todo le parece poco.

García Márquez decía: “Yo llegué a la buena poesía leyendo mala poesía”. Rara vez empieza uno leyendo a los más altos escritores. Primero, autores más fáciles, y luego, aquellos que no se habrían podido digerir antes.

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Es periodista, escritor, abogado e historiador colombiano, creador de más de 30 libros de humor, lleva 45 años escribiendo, sacándole risas a unos y ampollas a otros tantos.
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