Conversar sobre el final de la vida

Conversar sobre el final de la vida

La muerte interroga al tiempo y a veces no es fácil entender que el momento de despedirse ha llegado. Maritza Sánchez lo vivió con su madre, Lucía. “En mi casa nunca creímos que había llegado el momento, tuvimos una ventana de esperanza hasta la tarde previa a su muerte cuando el médico nos dijo que todos sus órganos habían colapsado. Yo estaba anestesiada, pregunté si ella estaba experimentando dolor y él me dijo que sí. En ese momento decidimos quitarle los aparatos mecánicos que estaban sosteniendo su vida”.

El jueves 24 de febrero de 2011 la presencia física de Julio Valencia se apagó. Lo último que su esposa, Luz Elena, escuchó de los médicos fue: “¡Tenemos que entubarlo!”. Mientras tanto, de la mano del que fue su compañero por más de dos décadas se desprendía una señal. Con sus últimas fuerzas movió su dedo de izquierda a derecha para expresar un no contundente. Ambos lo sabían. Se había conversado un año atrás cuando el hombre, para aquel entonces de 82 años, había sido desahuciado por una fibrosis pulmonar. Luz Elena conocía la voluntad de su esposo. “No le gustaban los velorios, quería ser cremado y sus cenizas fueron esparcidas en el río Cauca”. Hoy prefiere recordarlo con una sonrisa. “Nunca ha muerto. Sigue en mis recuerdos”.

De la memoria y de los sueños que nos acercan a quienes hemos amado también habla Diego Agudelo, hijo de ‘Lucho’, un cantante de mariachi a quien despidieron del presente con rancheras y sonidos de trompetas. “Mi papá estuvo cinco meses en cuidados intensivos bajo un coma inducido. Al principio toda la familia albergaba esperanzas de que se recuperaría, pero en una de
las complicaciones tuvo daño cerebral. Él decía que ante esa situación no dudáramos en dejarlo ir y en familia decidimos desconectarlo y estar con él cuando dejara de respirar”.

¿Cómo queremos que sea nuestra muerte?

“La vida es un trabajo de graduación para morirse”, expresa Gabriel Mesa, CEO de la EPS Sura. Y en ese camino la conversación debe ser natural, solo así puede llegarse a la decisión. “Cuando nos hacemos preguntas por la muerte, nos cambia la vida. Nos conectamos con nuestro propósito y vivimos plenamente. Yo, por ejemplo, tengo planeado morirme a los 96 años y para que eso suceda llevo una vida que lo permita. No quiero morirme en una unidad de cuidados intensivos, quiero hacerlo en mi casa rodeado de amor”.

Pero son pocas las personas capaces de mirar el velo inevitable de la muerte a la cara y hablar de ella con calma. Esas conversaciones que tal vez a veces tenemos pendientes y que culturalmente
nos prohibimos en países como Colombia, “hacen que las personas mueran mal. A la hora de la muerte se necesita humanidad, acompañamiento y entendimiento y esto solo se logra cuando hay un conocimiento compartido”, dice Mesa.

Colombia no es el único país donde esto sucede. ‘The Conversation Project’ es una iniciativa liderada por el Institute for Healthcare Improvement que busca generar conciencia y conversaciones sobre nuestros deseos al final de la vida y revela que, en Estados Unidos, solo el 37 por ciento de las personas consultadas por su última encuesta han tenido un diálogo sobre sus deseos de muerte; en contraste, un 92 por ciento considera que el amor, el cuidado y la compañía son importantes cuando una vida está a punto de apagarse.

En 2015 Beatriz Agudelo estuvo en coma, días que describe como “pesadillas” y luego de ese episodio, su conversación sobre la muerte es cada vez más clara: “No quiero estar conectada a una máquina y hablo de esto con mi familia para que esto no suceda”. No obstante, ella, que estuvo cerca de la muerte, aconseja tener esta conversación de forma natural antes de recibir alertas o de enfrentarse a una situación que comprometa la vida.

“Cuando se trata del final de la vida es importante hablar”, creen Luz Elena, Beatriz, Diego y Maritza. Desde las fronteras que hacen diferentes sus historias, hoy ven en ese apagón inevitable de la vida una posibilidad de unión con quienes amamos.

Para abordar la conversación

Gabriel Mesa recomienda consultar la iniciativa ‘The Conversation Project‘, liderada por el Institute for Healthcare Improvement. Además de historias, experiencias e investigaciones, también ofrece una serie de ayudas para guiar este diálogo.

“La muerte al tocarnos
no nos destruye, solo nos
hace invisibles”
Chateaubriand

¿Hablas sobre la muerte con tus seres queridos?, ¿sabes cómo les gustaría llegar al final de sus vidas?, ¿saben ellos cuáles son tus deseos para este momento?

Etiquetas del contenido
, ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La muerte interroga al tiempo y a veces no es fácil entender que el momento de despedirse ha llegado. Maritza Sánchez lo vivió con...
" />