El poder de la bicicleta

La bicicleta que recibió en el programa Mi Bici Postobón lo hace todo más fácil.
Lo que para muchos puede significar solo un objeto para hacer ejercicio o divertirse, para Arnulfo tiene un significado más profundo.

La bicicleta transformó su vida. Una vida más feliz para él y su familia. Una vida en la que tiene más tiempo para compartir con sus hermanos y padres, una vida en la que necesita menos minutos para llegar a su colegio Puerto César, en Urabá.

Todos los días, Arnulfo Talaigua salía a las 6:30 a. m. de su casa para poder llegar a las 8 en punto, hora en la que el timbre suena para avisar que las clases ya van a comenzar. Una hora y treinta minutos caminaba por puentes hechos de tablas y senderos difíciles de recorrer, junto a un calor que a esa hora de la mañana ya puede superar los 28 grados centígrados.

Hoy, en su bicicleta con llantas resistentes al pinchado y marco en acero reforzado, solo le toma 30 minutos llegar a su destino.

Su padre, Arnulfo Talaigua, cuando supo del programa Mi Bici Postobón no solo se animó a inscribir a su hijo tocayo, sino también al resto de sus hijos. Al mes, la familia Talaigua Henao recibió la buena nueva que llenaría sus vidas de alegría.

Hoy, esa hora que se ahorra en el trayecto la utiliza para estudiar español y matemáticas, sus materias preferidas, jugar con sus personas favoritas, sus hermanos, y soñar con ser el mejor maestro que el mundo pueda conocer.

 

La alianza en Antioquia 

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Lo que para muchos puede significar solo un objeto para hacer ejercicio o divertirse, para Arnulfo tiene un significado más profundo.
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