La Medellín que quizá no conoces (Vol. 3): Altos de la Torre

La lucha de Paulino ha logrado que hoy su barrio tenga agua potable, caminos pavimentados y escuela oficial.
Para entender nuestra ciudad es necesario abrir los sentidos, así apreciaremos los detalles de lo que creemos conocer. Descubre la ciudad desde la comuna 8.

Paulino Gómez y Ruth Marina Góez son un ejemplo de la lucha que libran muchos habitantes de las ciudades latinoamericanas para acceder a derechos fundamentales como el agua y la educación en los barrios construidos por ellos mismos, con el ahínco de una comunidad unida por el interés general.

Llegaron a Altos de la Torre en los años 80, cuando allí solo había cuatro casas y lo demás era monte. “Me considero una fundadora de este lugar, aquí llegué con mis tres hijos, veníamos de Sopetrán.

Para tener agua debíamos bajar hasta una quebrada para llenar botellas de gaseosa y subirlas en costales hasta las casas que eran de tabla”, comenta Ruth Marina.

El barrio está ubicado a 15 minutos del centro de Medellín.

A medida que se fue poblando el barrio, ubicado en lo más alto de la Comuna 8, los mismos habitantes comenzaron a organizarse, construyeron caminos y buscaron una forma para tener agua en sus casas.

“Con el permiso de los dueños de las parcelas empezamos a sacar agua con canoas, después construimos un tanque y pudimos crear nuestro acueducto comunitario”, afirma Paulino, quien además es el fontanero del barrio.

(Lee tambiénLa Medellín que quizá no conoces (Vol. 2): un tren biblioteca).

Después de muchos años de trabajo, en diciembre del 2016 empezó a llegar el agua potable y se comenzaron a instalar las redes de gas. Además de este logro, a los habitantes de Altos de la Torre los llena de orgullo que, por fin, la escuela que ellos construyeron con materiales donados por fundaciones fuera acreditada por la Secretaría de Educación.

Anteriormente la escuela contaba solo con 3 salones y por la alta demanda de la población alquilaban casas y negocios aledaños para dictar las clases.

“Cada ladrillo en este terreno lo levantó la comunidad. Nosotros mismos construimos los caminos. Los domingos hacíamos sancochos comunitarios y juntos trabajábamos pavimentando los senderos de tierra. Mirar lo que eran, plásticos y tablas, y ver lo que es ahora, es la muestra de que cuando uno tiene la voluntad puede transformar los sueños en una realidad”, expresa Paulino mientras enseña los resultados de la superación de un barrio que sigue luchando para generar nuevas oportunidades que mejoren la calidad de vida de quienes lo habitan.

 

Buena idea
Conocer el programa Bajo la piel de Medellín, de la Fundación Teatro Pablo Tobón Uribe, el cual invita a sentir y evidenciar por medio de recorridos guiados los diferentes escenarios históricos de la transformación social de Medellín. Encuéntralos en Facebook como Bajo la piel de Medellín.

2 Comments

  • NO ES TAN ENORGULLECEDOR CUANDO SE LLEGA AL TEMA DE LA INSEGURIDAD, YA QUE ESE COMBO QUE HAY ALLA (QUE NO ES FUNDADOR, SON GENTE APARECIDA) LE COBRAN VACUNA A LA GENTE POR TODO Y SON LOS VERDADEROS DUEÑOS DEL BARRIO YA QUE ELLOS SON LOS QUE DECIDEN QUIEN VIVE ALLA Y QUIEN NO.

  • Importante informar a propietarios de Medellín que Concejo aprobó tarifas predial para 2018. Quedaron peor q antes y son ilegales porque no cumplen rangos de LEY perjudicando a mayoría de comunidades. Si lo consideran puedo ayudarles- Mail: impredial.2011@gmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Para entender nuestra ciudad es necesario abrir los sentidos, así apreciaremos los detalles de lo que creemos conocer. Descubre la ciudad desde la comuna 8.
" />